José M. Fernández DIRECTOR GENERAL FEDISHORECA

Retail Actual Septiembre 2013

“Debemos evolucionar y ofrecer un servicio a la hosteleria integral y eficiente”

Dar respuesta a un canal “atomizado” como es el de la hostelería no es fácil. Menos en un momento en el que el consumo fuera del hogar vive sus horas más flojas. En este escenario, los distribuidores que forman parte de Fedishoreca se esfuerzan por adaptarse a las nuevas necesidades de sus clientes. Su representante, Jose Manuel Fernández, nos habla de los retos a los que se enfrentan.

¿Cuál es el estado actual de las empresas que se dedican al sector de la distribución en el canal horeca?
Las firmas que representa la Federación Española de Empresas de
Distribución a Hostelería y Restauración, unas 4.000, han sufrido la bajada del consumo fuera del hogar de los últimos años, que en este sector se ha agudizado desde el incremento del IVA en septiembre del año pasado. Este 2013 es el peor de los últimos años con un descenso de los volúmenes de venta, en lo que va de año, situado en torno al 9%. En total, las compañías que forman parte de la agrupación facturan alrededor de 17.600 millones de euros.
El descenso del consumo y la caída de las ventas han obligado a las empresas a adaptarse a través de la mejora de su productividad y una mayor eficiencia en la gestión.
Estos cambios han permitido a la mayoría de las empresas a mantenerse en funcionamiento, aunque con una importante reducción de los resultados.

¿Cómo describiría este tipo de empresas? ¿Responden a un perfil similar o es muy variado?
Conviven distribuidores medianos y grandes, con alto volumen de facturación, junto a pequeñas empresas familiares de menos de 1 millón de euros. Estas últimas son, por lo general, distribuidores con implantación local o comarcal y especialistas en un subsector o categoría de producto, y dan servicio a los establecimientos del canal de consumo fuera del hogar y a la alimentación tradicional.
Suelen ser empresas con muchos años de actividad, que en gran parte tienen su origen en la fabricación y envasado de bebidas, como las gaseosas o el vino, pero que han dejado la fabricación y se mantienen en la distribución.
Todas ellas han hecho un esfuerzo de adaptación y hoy incorporan las nuevas tecnologías a su gestión.
Las firmas líderes del sector han salido de su territorio original, implantándose en diferentes comunidades autónomas y distribuyen una amplia gama de productos de alimentación y bebidas, incorporando a su portafolio todo aquello que pueda necesitar un establecimiento de horeca.

¿Cuáles son las fortalezas del sector?
Las empresas del sector comercializan y suministran a los más de 300.000 establecimientos de hostelería existentes en España, agrupando los productos de diferentes fabricantes de bebidas y alimentación. Para ello disponen de una logística muy eficiente con un alto nivel de servicio al cliente, ya que la entrega se realiza en las 24 horas después de haber realizado el pedido. Además se ejecuta la logística inversa de los envases reutilizables de bebidas, que suponen un volumen anual de más de 5.500 millones de botellas.
Otra de sus fortalezas es su capacidad de adaptación del servicio a las necesidades de los establecimientos de hostelería, que cada vez es más integral.

¿Y las debilidades?
Más que de debilidades sería conveniente hablar de los retos a los que se enfrenta el sector. Uno de ellos es la complejidad que plantea la atomización de nuestros clientes, junto con las nuevas normativas en materia de distribución urbana de mercancías. Cada vez hay más limitaciones en los horarios de acceso a determinadas zonas de carga y descarga, con lo que se ha de dar una solución a cada zona. En este sentido, hemos establecido canales de comunicación con las administraciones locales que, por una parte, nos permitan realizar nuestro trabajo a costes razonables y por la otra, mantener una adecuada sostenibilidad y movilidad urbana en las ciudades.

¿Qué papel juega la Administración para ayudar a estas empresas? ¿Qué reclaman desde la federación?
El reto más importante con las administracioneses que nos conozcan y tengan en cuenta la realidad y necesidades de nuestra actividad para no establecer normativas y leyes que dificulten la actividad del sector.
Otro punto fundamental para el sector horeca y el mantenimiento de los puestos de trabajo asociados, tanto a la distribución como a la hostelería, ha sido el mantenimiento del IVA en un 10%. El sector ya sufrió las consecuencias de la última subida en septiembre del año pasado y un nuevo aumento del tipo impositivo representaría  un grave impacto en el consumo y en la posibilidad de mantener el empleo.
También estamos en contacto con las administraciones para conseguir la potenciación del envase reutilizable en la horeca, fundamental reducir la generación de residuos y que debe contribuir a una recogida de residuos urbanos más sencilla y con menores volúmenes.
Finalmente, serían muy útiles el apoyo o ayudas para la adquisición de vehículos a gas, mucho menos contaminantes para distribución urbana de mercancías. La flota de nuestro colectivo está compuesta por 25.000 camiones de reparto y 18.000 vehículos comerciales.
Sería conveniente potenciar esta adquisición de vehículos a gas en las renovaciones de flota y la implantación de nuevas estaciones de servicio que hagan factible su uso.
Actualmente nos encontramos en un momento en el que no se adquieren este tipo de vehículos no contaminantes porque la diferencia de precio es disuasoria y porque el número de estaciones de servicio es insuficiente.

Con caída consumo, ¿consideran que el asociacionismo es más importante que nunca?
El asociacionismo es importante siempre, ya que es fundamental para aunar esfuerzos y tener representación ante las administraciones y las instituciones. Esta acción de representación de los intereses comunes no es posible de desarrollar de forma individual.

¿Cuáles cree que son los desafíos a futuro de este tipo de firmas?
El principal de las empresas del sector es poder ofrecer un servicio cada vez más integral a la hostelería, que se adapte a la evolución de sus necesidades, y hacerlo de forma eficiente. Para lograrlo hay que disponer de una gama de productos más amplia, que es difícil de gestionar si no se tiene un determinado tamaño y volumen de ventas, o si no se forma parte de un grupo o central de compras.
Otro desafío importante es conseguir un mayor equilibrio en las relaciones entre distribuidor y sus proveedores estratégicos.

Dada su experiencia, ¿se ve ya la luz al final del túnel?
Los años 2012 y 2013 han supuesto un duro ajuste para todos pero se podrá ver un cambio de tendencia a finales de este año.
Estoy convencido de que en el 2014 los datos de ventas volverán a ser moderadamente positivos.
No obstante, en el sector de consumo fuera del hogar se ha vivido un importante cambio
de hábitos y, aunque las cifras del paro empiecen a mejorar y crezca la economía, la vuelta a las costumbres anteriores será más lenta. Por eso en el túnel se ve ya la luz, pero tendremos un par de años más en los que al salir encontremos muchas nubes.